Datos recientes sobre biomarcadores y riesgo de lesiones
Estudios recientes indican que la monitorización de marcadores bioquímicos en sangre en los deportistas puede contribuir a reducir el riesgo de lesiones y de sobreentrenamiento, al tiempo que ayuda a optimizar la recuperación. Una revisión sistemática de 28 estudios con deportistas profesionales de deportes de equipo mostró que la evolución de los biomarcadores refleja la fatiga acumulada y el estado de recuperación y permite una gestión más consciente de la carga de entrenamiento, sin perjudicar el rendimiento deportivo. El seguimiento de estos parámetros puede contribuir a optimizar el rendimiento deportivo y a reducir el riesgo de lesiones y de sobrecarga.
Fuente: Soler-López et al., 2024 - Sensors, 24(21), 6862
Entre los biomarcadores mejor establecidos se encuentran:
- Enzimas del daño muscular, en particular la creatina quinasa (CK);
- Hormonas del estrés, como el cortisol y la testosterona;
- Marcadores de inflamación y estrés oxidativo.
Las variaciones de estos valores son notablemente más marcadas tras las competiciones que tras las sesiones de entrenamiento, y la recuperación completa puede requerir varios días.
Fuente: Soler-López et al., 2024 - Sensors, 24(21), 6862
Conviene destacar que las lesiones musculares representan una parte importante del perfil lesional de los deportistas. Según estudios epidemiológicos sobre el fútbol profesional, las lesiones musculares constituyen una categoría muy frecuente en este deporte. Esto hace que la detección precoz de la sobrecarga muscular mediante análisis de sangre resulte especialmente relevante. El impacto económico también puede ser considerable: en las cinco grandes ligas europeas, las pérdidas por lesiones pueden alcanzar cifras muy elevadas por temporada.
Fuente: Ekstrand et al., 2011 - British Journal of Sports Medicine, 45(7), 553-558
Por este motivo, los clubes y las organizaciones deportivas recurren cada vez más a programas de monitorización bioquímica para proteger tanto la salud de los deportistas como las inversiones económicas.
Marcadores del daño muscular: CK, AST, LDH y otros parámetros
La creatina quinasa (CK) es uno de los indicadores más utilizados para evaluar el daño muscular y la fatiga. Se libera de las células musculares durante la actividad física intensa y refleja el grado de microtraumatismo de las fibras musculares.
Fuente: Cadegiani et al., 2018 - Sports, 6(1), 19
Se han documentado valores elevados de CK tras la competición en numerosos deportes. Por ejemplo, un torneo de tres días provocó un aumento significativo de los valores de CK en jugadores de baloncesto. De igual modo, una fase de entrenamiento intensivo de seis semanas produjo en jugadores de rugby un marcado incremento de la CK respecto a los valores de partida.
Fuente: Cadegiani et al., 2018 - Sports, 6(1), 19
Los entrenadores y los médicos deportivos utilizan estos valores para evaluar la carga física: un valor elevado de CK indica una mayor solicitación muscular y una mayor necesidad de recuperación. No obstante, la interpretación de la CK requiere un enfoque individualizado. Los estudios muestran que los valores de partida pueden variar considerablemente entre deportistas, al igual que la respuesta fisiológica ante una misma carga de entrenamiento.
Fuente: Cadegiani et al., 2018 - Sports, 6(1), 19
Por ello, se recomienda determinar primero el valor de CK de referencia individual de cada deportista mediante una serie de mediciones en reposo y, a continuación, monitorizar las desviaciones respecto a ese valor de referencia individual. Un valor de CK de 500 U/L puede ser normal para un deportista, mientras que para otro, cuyo valor habitual es de 200 U/L, puede indicar una carga excesiva o una recuperación insuficiente.
Además de la CK, también merecen atención enzimas como la aspartato aminotransferasa (AST) y la lactato deshidrogenasa (LDH). Aunque tradicionalmente se consideran enzimas hepáticas, en la medicina deportiva sirven también como indicadores complementarios del daño muscular.
Fuente: Kalinowski et al., 2022 - IJERPH, 19(14), 8580
Según la bioquímica deportiva, la actividad de la AST en sangre puede reflejar el daño muscular con una fiabilidad comparable a la de la CK y también puede emplearse para evaluar la carga de entrenamiento. Además, observaciones recientes en el fútbol de élite han mostrado que un panel completo de AST, LDH, CK y creatinina puede ofrecer una imagen más estable de la recuperación que la CK por sí sola.
Fuente: Kalinowski et al., 2022 - IJERPH, 19(14), 8580
La AST, la LDH y la creatinina presentan, además, una menor variabilidad interindividual, por lo que son marcadores más fiables para monitorizar el riesgo de sobreentrenamiento cuando se evalúan de forma combinada.
También merecen mención la isoenzima CK-MB y la α-hidroxibutirato deshidrogenasa (α-HBDH). La CK-MB se asocia con frecuencia al daño del músculo cardíaco, pero en los deportistas las elevaciones leves también pueden reflejar un estrés muscular intenso o microtraumatismos. La α-HBDH pertenece a la familia de la LDH y puede aumentar en caso de daño muscular. En un estudio, los investigadores monitorizaron simultáneamente CK, CK-MB, LDH y α-HBDH en futbolistas y confirmaron su aumento paralelo tras partidos intensos.
Fuente: Lin et al., 2017 - Journal of Basic and Clinical Physiology and Pharmacology
Aunque estos marcadores se emplean con menor frecuencia en la práctica diaria, aportan una confirmación científica del alcance y la gravedad del microtraumatismo muscular en los deportistas profesionales.
Marcadores metabólicos y otros indicadores de disponibilidad
Además de las enzimas del daño muscular, el perfil bioquímico del deportista incluye varios marcadores metabólicos importantes para evaluar la disponibilidad física y el equilibrio fisiológico. Entre ellos:
- Glucosa (GLU): el nivel de azúcar en sangre refleja la disponibilidad energética del organismo. Un valor demasiado bajo puede indicar una reposición incompleta del glucógeno o signos de sobreentrenamiento. Los deportistas bien recuperados suelen presentar una glucemia en ayunas normal, mientras que los atletas con déficits energéticos crónicos pueden mostrar desviaciones.
- Ácido úrico (UA): es el producto final del metabolismo de las purinas y actúa como marcador de la intensidad del estrés metabólico. Un aumento tras un esfuerzo prolongado puede reflejar una degradación acelerada del ATP y de los ácidos nucleicos en el tejido muscular activo. Algunos estudios relacionan el ácido úrico elevado con el estrés oxidativo y la inflamación de bajo grado, ambos asociados al sobreentrenamiento.
- Creatinina (CRE): es un producto de degradación del fosfato de creatina y está directamente relacionada con la masa muscular y la filtración renal. Los deportistas suelen presentar valores de creatinina ligeramente elevados debido a su mayor volumen muscular. No obstante, un aumento anómalo por encima del valor de referencia individual del deportista puede indicar deshidratación o un catabolismo muscular excesivo. En el fútbol, la creatinina se monitoriza con frecuencia junto con la CK, la AST y la LDH en paneles de control de la recuperación. Fuente: Kalinowski et al., 2022 - IJERPH, 19(14), 8580
- Amilasa (AMY): es una enzima digestiva producida por el páncreas y las glándulas salivales. En las ciencias del deporte, la amilasa salival se mide con frecuencia como marcador de estrés, ya que se correlaciona con la activación del sistema nervioso simpático. Los valores elevados de amilasa, ya sea en saliva o en suero, pueden indicar estrés agudo o deshidratación.
- Electrolitos (K⁺, Na⁺, Cl⁻, CO₂): el equilibrio electrolítico es fundamental para la función neuromuscular y la prevención de los calambres. El potasio, el sodio y el cloro reflejan el estado de hidratación y el equilibrio nutricional. Así, por ejemplo, la pérdida de sodio por el sudor sin una reposición suficiente aumenta el riesgo de calambres y puede reducir la capacidad de resistencia.
- El contenido de CO₂, es decir, la concentración total de dióxido de carbono o de bicarbonato, refleja de forma indirecta el equilibrio ácido-base. Una variación del CO₂ puede indicar una acumulación de lactato o una acidosis metabólica bajo un esfuerzo intenso. La monitorización de estos electrolitos ayuda al equipo médico a ajustar las estrategias de hidratación y nutrición para prevenir los problemas musculares relacionados con el calor.
En su conjunto, estos marcadores bioquímicos ofrecen una imagen completa del estado interno del deportista. Las variaciones objetivas de los valores sanguíneos preceden con frecuencia a los síntomas clínicos de la fatiga y permiten así una intervención precoz -como la reducción de la carga, una recuperación adicional o ajustes nutricionales- antes de que aumente el riesgo de lesión o de sobrecarga.
Cómo implementan los clubes la monitorización de biomarcadores
En los últimos años, la monitorización bioquímica se ha convertido en una práctica habitual en los equipos deportivos de élite y en los centros deportivos orientados al rendimiento. Los estudios realizados en colaboración con clubes profesionales demuestran su utilidad práctica y su eficacia.
- Fútbol: en un club profesional brasileño se monitorizaron los valores de CK al segundo día tras cada partido durante cuatro temporadas consecutivas. Se analizaron 1.656 muestras. Los resultados mostraron que los valores de CK eran sistemáticamente más altos en los partidos seguidos de lesiones musculares. No obstante, la CK por sí sola no fue suficiente para predecir de forma fiable lesiones futuras: la sensibilidad fue de en torno al 56 % y la especificidad de alrededor del 55 %. Los investigadores concluyeron que la CK por sí sola no es un instrumento de evaluación suficientemente robusto y subrayaron la necesidad de un enfoque basado en varios marcadores, complementado con datos de carga. Aun así, el aumento de la CK en los jugadores lesionados confirmó su relevancia como indicador de la recuperación. Fuente: Tamujo et al., 2024 - The Physician and Sportsmedicine, 52(3), 271-276
- Hockey sobre hielo y rugby: los deportes de contacto también han incorporado la monitorización bioquímica rutinaria. Los equipos de rugby, por ejemplo, realizan paneles posteriores al partido con CK, LDH y marcadores de inflamación para evaluar la gravedad de los microtraumatismos. Las publicaciones de medicina deportiva describen cómo la identificación precoz de valores anómalos de CK y LDH ha llevado a los equipos técnicos a reducir las cargas de entrenamiento y a prevenir lesiones más graves.
- Atletismo y deportes de resistencia: en los deportes individuales, como las carreras de larga distancia, los biomarcadores se emplean para detectar precozmente señales de sobrecarga. Los entrenadores de las selecciones nacionales toman muestras de sangre capilar de corredores de élite antes de las sesiones de entrenamiento importantes. Si se detectan enzimas elevadas o desequilibrios electrolíticos, se reduce la intensidad del entrenamiento. Esto ayuda a clasificar a los deportistas según su disponibilidad y a prevenir una sobrecarga funcional antes de la competición.
Un ejemplo especialmente revelador procede del Red Bull Athlete Performance Center de Austria, donde se probó un protocolo de monitorización integrado con un equipo de fútbol juvenil. Durante cuatro semanas, ocho jugadores aportaron diariamente micromuestras de sangre para medir la CK y el ADN libre circulante -un marcador de la degradación celular-. El sistema resultó viable y no invasivo y se integró sin problemas en la rutina de entrenamiento.
Los jugadores y los entrenadores acogieron el método de forma positiva. Sobre la base de los resultados, los entrenadores ajustaron las cargas individuales: los deportistas con los picos más altos de CK y de ADN tras el partido recibieron, por ejemplo, sesiones de recuperación más ligeras.
Fuente: Haller et al., 2022 - Frontiers in Physiology
En Polonia, investigadores de la Universidad de Szczecin y de un instituto médico desarrollaron un panel de monitorización para nadadores que analizaba marcadores como ALT, AST, LDH, ALP, creatinina, CRP, ferritina y bilirrubina inmediatamente después de los ciclos de entrenamiento. Los resultados mostraron que las variaciones de AST, LDH y CK tras el entrenamiento eran especialmente significativas, con aumentos más marcados en los velocistas que en los nadadores de larga distancia. Los autores recomendaron una evaluación bioquímica ampliada en lugar del uso exclusivo de la CK, para reflejar mejor el estrés metabólico global.
Fuente: Kalinowski et al., 2022 - IJERPH, 19(14), 8580
Hoy se desarrollan proyectos similares en otros países: desde los equipos universitarios estadounidenses, donde la CK y las pruebas hormonales forman parte de la evaluación de pretemporada, hasta los institutos deportivos nacionales de China y Rusia, que utilizan la investigación sobre biomarcadores para orientar la preparación olímpica.
Diagnóstico rápido: instrumentos modernos para el deporte de élite
Hasta hace poco, la realización de estos análisis bioquímicos exigía un laboratorio completo y un considerable consumo de tiempo. Hoy, los analizadores de diagnóstico portátiles, desarrollados específicamente para la medicina deportiva, permiten un proceso rápido, móvil y eficiente.
El sistema Klinogicare® StarLab, por ejemplo, permite realizar análisis de sangre multiparamétricos en tan solo 7-10 minutos, directamente en el campo de entrenamiento o en la clínica. Bastan unas pocas gotas de sangre capilar y el dispositivo proporciona en pocos minutos los resultados de un panel completo de biomarcadores críticos, entre ellos:
- creatina quinasa (CK);
- aspartato aminotransferasa (AST);
- CK-MB;
- lactato deshidrogenasa (LDH);
- α-hidroxibutirato deshidrogenasa (α-HBDH);
- glucosa;
- amilasa;
- creatinina;
- ácido úrico;
- electrolitos: potasio, sodio, cloro;
- CO₂ total, es decir, el contenido de bicarbonato.
Fuente: Klinogicare® StarLab POCT Analyzer
Este nivel de accesibilidad permite integrar el control bioquímico en la rutina diaria del deportista: después del entrenamiento, después de un partido o como parte de un control rutinario. Las pruebas pueden realizarse in situ -en el vestuario o en la sala de tratamiento- sin necesidad de enviar las muestras a un laboratorio central.
El uso de indicadores numéricos objetivos en lugar de valoraciones puramente subjetivas ayuda a eliminar incertidumbres. Un entrenador ya no tiene que basarse únicamente en cómo dice sentirse un jugador. Un médico puede remitirse directamente al resultado y decir, por ejemplo:
«Tu CK de hoy es tres veces superior a tu valor de referencia: esto significa que tu cuerpo está bajo estrés y necesita más recuperación».
O, por el contrario:
«Todos los marcadores están dentro del rango de referencia: te has recuperado bien y estás listo para un entrenamiento intenso».
Este tipo de decisión basada en la evidencia refuerza la confianza entre los deportistas, los entrenadores y el equipo médico. Y, sobre todo, ayuda a evitar que los microtraumatismos invisibles se conviertan en lesiones musculares graves o en problemas a largo plazo.
Conclusión: por qué la monitorización objetiva es decisiva para una carrera deportiva larga
En el deporte de alto rendimiento, donde las cargas de entrenamiento aumentan y la competición es cada vez más intensa, la integración de métodos científicos y tecnologías modernas ya no es una opción, sino una necesidad.
La monitorización periódica de los marcadores bioquímicos ofrece a los médicos deportivos y a los equipos orientados al rendimiento un valioso instrumento de medicina preventiva: la posibilidad de detectar problemas de forma precoz, antes de que aparezcan los síntomas, y de ajustar el programa en consecuencia.
En los últimos tres años, la evidencia científica ha respaldado claramente este enfoque. Los biomarcadores sanguíneos pueden aportar indicadores valiosos sobre cómo responde el organismo del deportista al entrenamiento y a la recuperación, y cada vez tienen más presencia en la práctica de élite.
Los dispositivos portátiles como el analizador Klinogicare® StarLab hacen que esta monitorización sea sencilla y rápida y abren nuevas posibilidades para tomar decisiones inmediatas a partir de datos reales. Ya se trate de la CK, los electrolitos o la amilasa, los resultados de laboratorio objetivos eliminan las incertidumbres y favorecen una planificación del entrenamiento más inteligente.
Reducir a tiempo la carga de entrenamiento o añadir un día de recuperación cuando los datos así lo indican puede ayudar a reducir el riesgo de roturas de fibras musculares y otras lesiones de tejidos blandos. Cada reducción del riesgo lesional puede traducirse en:
- la salud del deportista preservada;
- recursos ahorrados para el club;
- una oportunidad más de ganar sin sacrificar el bienestar a largo plazo.
En resumen: la monitorización bioquímica puede ser una herramienta estratégica para prolongar la disponibilidad deportiva. Aplicada de forma constante, permite a los clubes y a las organizaciones deportivas elevar sus sistemas de rendimiento a un nivel superior, uno en el que los resultados se logran sin riesgos innecesarios para quienes los hacen posibles.
Hoy ya no se trata únicamente de una tendencia. Se está convirtiendo en una exigencia del deporte moderno, respaldada por una base creciente de literatura científica revisada por pares:
https://www.mdpi.com/1424-8220/24/21/6862
Referencias
Lista completa de la literatura y las fuentes citadas. Todas las URL se verificaron el 20/05/2026.
- The Role of Biomarkers in Monitoring Chronic Fatigue among Male Professional Team Athletes: A Systematic Review. Sensors, 24(21), 6862. https://www.mdpi.com/1424-8220/24/21/6862 Consultado el 20/05/2026.
- Injury incidence and injury patterns in professional football: the UEFA injury study. British Journal of Sports Medicine, 45(7), 553-558. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19553225/ Consultado el 20/05/2026.
- Hormonal and Biochemical Parameters in Elite Athletes. Sports, 6(1), 19. https://www.mdpi.com/2075-4663/6/1/19 Consultado el 20/05/2026.
- Biochemical Markers of Recovery in Elite Swimmers. International Journal of Environmental Research and Public Health, 19(14), 8580. https://www.mdpi.com/1660-4601/19/14/8580 Consultado el 20/05/2026.
- Creatine kinase concentration on the second post-match day is not associated with risk of subsequent muscle injury in professional football players: a four-season cohort study. The Physician and Sportsmedicine, 52(3), 271-276. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37548364/ Consultado el 20/05/2026.
- Comprehensive training load monitoring with biomarkers, performance testing, local positioning data, and questionnaires - first results from elite youth soccer. Frontiers in Physiology, 13, 1000898. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fphys.2022.1000898/full Consultado el 20/05/2026.
- Serum Enzyme Activity and Muscle Damage in Football. Journal of Basic and Clinical Physiology and Pharmacology. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28356830/ Consultado el 20/05/2026.
- StarLab POCT Analyzer - Resumen técnico. Recurso técnico de Klinogicare. https://klinogicare.com/starlab-poct-analyzer-sports-ck Consultado el 20/05/2026.